Precalentar el horno a 200 grados con ventilador.
Limpiar y cortar las patatas en cubitos.
Enjuagar las patatas varias veces en agua fría hasta eliminar completamente el almidón.
Hervir las patatas en agua hirviendo con una cucharadita de bicarbonato durante unos 10 minutos.
Escurrir las patatas y condimentarlas con aceite, sal y aromas al gusto.
Cocer las patatas en horno con ventilador durante unos 20-30 minutos.
Servir calientes y crujientes.
Consumir en 2 días
Las patatas al horno crujientes son perfectas para disfrutarlas calientes, pero también se pueden conservar y servir frías. Maridan muy bien con carne y pescado.
Italia, Liguria