El alma oculta y más verdadera de un terroir está en el vino producido a partir de las uvas autóctonas, aquellas que se pueden cultivar precisamente en esa región. Este vino es el mudo testigo de una tradición centenaria; guardián silencioso de antiguos rituales donde la verdad está en los ojos de quien mira; humilde guardián de una cultura milenaria, una cultura que nos enseña que es "de dónde vienes lo que marca la diferencia". De todo esto nace EGO (YO en el latín antiguo). Es el resultado de más de diez generaciones de maestros del vino de Bressan, celosos guardianes del pasado que se mantienen vivos a través de este vino.

El alma oculta y más verdadera de un terroir está en el vino producido a partir de las uvas autóctonas, aquellas que se pueden cultivar precisamente en esa región. Este vino es el mudo testigo de una tradición centenaria; guardián silencioso de antiguos rituales donde la verdad está en los ojos de quien mira; humilde guardián de una cultura milenaria, una cultura que nos enseña que es "de dónde vienes lo que marca la diferencia". De todo esto nace EGO (YO en el latín antiguo). Es el resultado de más de diez generaciones de maestros del vino de Bressan, celosos guardianes del pasado que se mantienen vivos a través de este vino.
Precio IVA incluido