
Cuvée envejecida en las profundidades oceánicas. Viñedos en suelo calcáreo, obtenida de la mezcla de Pinot Noir y Chardonnay. El proceso de vinificación se lleva a cabo en acero, seguido de un envejecimiento en barrica de roble, acompañado de música clásica, y finalmente una maduración a 60 metros de profundidad en el Océano Atlántico durante 12 meses. Con un dosaje de 2,5 g/l, la producción está limitada a solo 100 botellas. El resultado de este procedimiento único es un vino espumoso de extraordinaria complejidad y profundidad. A primer sorbo se revelan notas de frutas rojas y cítricos, seguidas de matices de avellana y vainilla. La frescura mineral derivada del suelo calcáreo se amalgama de manera armónica con la suavidad aportada por el envejecimiento en barrica. La atmósfera de música clásica difundida durante el proceso de envejecimiento confiere una armonía sensorial peculiar al vino, convirtiéndolo en una experiencia única para el paladar. La maduración en el Océano Atlántico otorga una nota salina que se equilibra espléndidamente con la vivacidad de las burbujas. Considerando la limitada disponibilidad de solo 100 botellas, esta Cuvée envejecida en profundidad representa un auténtico tesoro para degustar con calma y en compañía de conocedores capaces de apreciar la excelencia en cada sorbo.
Gastos de €19,90, gratis a partir de €99,00
Precio IVA incluido
Cuvée envejecida en las profundidades oceánicas. Viñedos en suelo calcáreo, obtenida de la mezcla de Pinot Noir y Chardonnay. El proceso de vinificación se lleva a cabo en acero, seguido de un envejecimiento en barrica de roble, acompañado de música clásica, y finalmente una maduración a 60 metros de profundidad en el Océano Atlántico durante 12 meses. Con un dosaje de 2,5 g/l, la producción está limitada a solo 100 botellas. El resultado de este procedimiento único es un vino espumoso de extraordinaria complejidad y profundidad. A primer sorbo se revelan notas de frutas rojas y cítricos, seguidas de matices de avellana y vainilla. La frescura mineral derivada del suelo calcáreo se amalgama de manera armónica con la suavidad aportada por el envejecimiento en barrica. La atmósfera de música clásica difundida durante el proceso de envejecimiento confiere una armonía sensorial peculiar al vino, convirtiéndolo en una experiencia única para el paladar. La maduración en el Océano Atlántico otorga una nota salina que se equilibra espléndidamente con la vivacidad de las burbujas. Considerando la limitada disponibilidad de solo 100 botellas, esta Cuvée envejecida en profundidad representa un auténtico tesoro para degustar con calma y en compañía de conocedores capaces de apreciar la excelencia en cada sorbo.