
Una masa de cereales es una deliciosa variante de la pizza clásica, que ofrece un sabor intenso y una textura única. Perfecta para quienes desean una pizza más nutritiva y apta para rellenar con una gran variedad de ingredientes.
Amasa groseramente haciendo que todas las harinas absorban los líquidos y deja en autólisis 1 hora en el frigorífico.
Pasada la hora, añade la levadura, la malta y el agua poco a poco mientras empiezas a amasar.
Añade la sal y, por último, el aceite de oliva virgen extra, y amasa hasta que quede elástica.
Pasa la masa a una superficie engrasada, dale una vuelta de pliegues y deja reposar 1 hora cubierta con un bol.
Retoma la masa, haz otra vuelta de pliegues y vuelve a meterla en el recipiente para que fermente durante unas 18 horas en el frigorífico.
Al día siguiente, forma piezas de unos 350-400 g y pásalas a la superficie de trabajo cubierta con sémola.
Deja levar otra hora, estira cada pieza con los dedos dándole una forma alargada.
Coloca la pizza en una bandeja engrasada o cubierta con papel de horno.
Hornea en horno estático caliente a 250° en la parte baja durante 10 minutos; luego coloca la bandeja en el centro y controla la cocción.
Bandeja de horno
Bol
Conservar en el frigorífico durante un máximo de 2 días.
Apta para rellenar con una amplia variedad de ingredientes.
Italia, Emilia Romagna